
Vale , te confieso que no te quiero , te confieso que me siento sola , ya no me acuerdo de como saben las tardes de verano , no me acuerdo ni si quiera de la monotonía. Vale , te confieso que estoy aburrida por eso me acuerdo de tí , pero ya vendrán los buenos tiempos de cómo saber recordar.
No lo siento.
Me alegro de que todo me vaya mal y bien a la misma vez , unos días genial y otros fatal.
El cielo se arrodilla ante mis fatalidades , ¡una cosa excepcional!